El reporte fue realizado por el Instituto para el Manejo de la Salud y la Productividad. Y establece el costo y la frecuencia de las enfermedades por industria y en total. Se basa en la información de los diagnósticos en los trabajadores de 61 empleadores que reflejan cuatro millones de personas en ocho industrias mayores.
La enfermedad coronaria que no ha requerido de una operación, encabeza la lista de las 10 condiciones más caras, con gastos de 467 millones de dólares. Le siguen, de acuerdo a costo, los problemas gastrointestinales, con 173 millones de dólares, hipertensión con 155 millones de dólares, partos vaginales con 146 millones de dólares y la osteoartritis, que es la artritis degenerativa que aparece con la edad, con 145 millones de dólares. Los problemas de oídos, nariz y garganta, aunque menos costosos, encabezaban la lista de las condiciones más frecuentes, afectando a una de cada 15 en el estudio. En orden de frecuencia, le siguieron sinusitis, condiciones de la piel, hipertensión y dolor de garganta.
El estudio también mostró variaciones en las condiciones médicas de acuerdo a las industrias. El cáncer de seno, por ejemplo, fue la tercera causa en cuanto a costo en los trabajadores de los comercios, pero no apareció entre las primeras 10 condiciones de trabajadores de fábricas. Los problemas de espalda fueron los terceros en los trabajadores de gobierno y novenos en la industria de servicios
Lo que están tratando de lograr con estos estudios es de que los empleadores inicien programas para el manejo de ciertas condiciones que sean específicas para su industria, o específicas para su compañía.
Además de calcular los costos totales, el estudio evaluó los costos anuales por paciente. El tratamiento para la vesícula fue el noveno en los pagos totales en todas las industrias, pero fue el más caro por paciente. El promedio anual es de 4,721 dólares por paciente, mientras que fue de 4,639 dólares por trabajador con enfermedad del corazón.
El instituto que realizó este estudio está integrado por un consorcio de compañías farmacéuticas, compañías de seguros médicos y organizaciones de proveedores de salud, y tiene como fin ayudar a los empleadores que están interesados no sólo en bajar los costos, sino también en mejorar la salud y la productividad de sus empleados
Dra. Aliza A. Lifshitz
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